YO SOY PARTE

Entrevista con Karina Alvarez, Corina Duarte y Paola Relli, Integrantes de la Cooperadora de la Escuela Primaria 10 de La Plata

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Elegir la escuela pública no es simplemente un slogan para la Cooperadora de la Escuela Primaria 10 de La Plata. Con responsabilidad y cariño por su Escuela, un grupo de mamás y papás trabajan cotidianamente en su sostenimiento y se embarcan en proyectos solidarios y creativos que son otra manera de defender la educación pública. Siete3siete conversó con tres de sus integrantes.

737: ¿Cómo se llega a participar de una Cooperadora Escolar?

Paola Relli: Soy mamá de un nene que egresó el año pasado. Yo fui a esta escuela en la primaria, con todxs mis hermanxs, y tuvimos muy linda experiencia. Al reencontrarla un poco venida a menos quise vincularme con la Cooperadora como una manera de colaborar. Ahí conocí un grupo de personas que me generó muchísimas ganas de trabajar en la escuela. Se armó un grupo muy lindo que ya lleva como doce años.

Karina Alvarez: Integro la Cooperadora desde el año dos mil diecinueve. Quien era presidente de ese momento era padre de mi grado y a través de él empecé a conocer el trabajo de la Cooperadora. Siempre quise integrar la Cooperadora, desde que empezó la escuela mi hijo mayor, pero como el otro era más chiquito no me terminaba de acomodar con los horarios. ¡Ahora tengo muy claro la cantidad de tiempo y trabajo que lleva pertenecer a una Cooperadora! Lo hacemos con mucha responsabilidad y cariño, pero es realmente laborioso. Estamos con un cambio en la comisión directiva y también hubo cambio de autoridades, lo que significó empezar a construir una forma de trabajar. Cualquier Cooperadora de cualquier institución sabe que hay que estar más o menos en concordancia, en buenos términos digamos, como para poder trabajar, porque si no es imposible.

Además de estar detrás de reparaciones estructurales de la escuela, nos involucramos en otras cuestiones, que es también otro modo de defender la escuela pública

Corina Duarte: Mi hija va a cuarto grado, o sea en segundo fue una semana y después fue todo pandemia. Ya habíamos hecho con un grupo un frazadazo y hubo una convocatoria. Yo la verdad estaba bastante disgustada con la escuela. Hubo falta de comunicación durante la pandemia y cosas que no pudo resolver. Para mí tuvo muchas incomodidades y me imagino para otras familias fue todavía más complejo. Fui a la reunión de Cooperadora como a ver un poco y lo que me sorprendió es la cantidad de cosas que resuelve. Lo cual me sumó más incomodidades, más profundas en relación a lo que decimos sobre el rol de la educación pública. Yo la verdad hago muy poquito por la falta de tiempo, laburo en Capital y eso me genera dinámicas difíciles pero, bueno, estoy ahí desde hace más de un año, aportando desde los lugares que puedo.

737: ¿Cuál  ha sido la experiencia de todos estos años?

Paola: Primero nos empezamos a involucrar con los problemas cotidianos y sobre todo los estructurales de la escuela. Se fue dando ese debate, que se suele tener en las Cooperadoras, sobre cuál es el límite de la colaboración que tenemos que dar. Porque la escuela pública gratuita es un derecho que nos garantiza el Estado a todxs. Ese derecho no solo conlleva tener el espacio sino alimentarnos, que no nos falte una asistencia cuando lo necesitamos, etc. Empezamos a ver que había falencias en otros derechos que estaban involucrados y de a poco nos pusimos a investigar hacia dónde había que ir como institución para poder mejorar la escuela. Además de estar detrás de reparaciones estructurales de la escuela, nos involucramos en otras cuestiones, que es también otro modo de defender la escuela pública. Por ejemplo, nos hizo tomar un rol casi militante con respecto a que todxs lxs alumnxs de la escuela accedan a una alimentación saludable o a los elementos básicos como para que puedan subsistir teniendo en cuenta el contexto que se vivió en los últimos años. Ahí empezamos a tener un rol que se puede definir como político, siempre dentro de lo que las normativas de la Cooperadora nos permiten. Porque nosostrxs no militamos desde el punto de vista partidario pero sí asumimos la consigna política de defender el alimento de los y las alumnas. Porque cuando empezó la pandemia la escuela estaba por fuera del SAE.

Karina: Cuando las familias empezaron a pedir el servicio alimentario, ya nos veníamos ocupando de hacer no sé cuántos anillados y fotocopias para que a los chicos y chicas que no tenían conexión las docentes se las llevaran a sus casas. No recuerdo en qué mes, en la comunidad de la 10 empezó a circular la información de que en otras escuelas se estaba entregando el SAE y  empezaron a preguntar. Y como no hubo respuesta del equipo directivo de ese momento, empezamos a hacer como en paralelo un relevamiento de familias.

Paola: Lo que nos pasó es lo que le pasaba a lxs docentes, de pronto, tuvieron que aprender a dar una clase desde otro lugar, de otro modo. Bueno nosotrxs tuvimos que aprender otro modo de cooperar. Y empezamos con nuevos desafíos. Lo que sucedía con la cuestión de la alimentación fue primordial porque lo veíamos en todos lados, aparecía en los grupos de wasapp  y los amigos de nuestrxs hijxs tenían dificultades para poder comer todos los días. Era muy grave. Entonces tuvimos que aprender cómo se conforma el SAE y por qué la escuela no estaba incluida. Años atrás se había intentado pero sabíamos que había cierta resistencia por parte de algunas autoridades, no solamente de la escuela sino también de la inspección. Como que una escuela del centro no debe dar de comer porque esto no iba con el perfil de la escuela. Con la entonces Directora tuvimos muchas diferencias. Tuvimos que hacer un trabajo de relevamiento grado por grado, familia por familia, como para hacerle entender a ella y a la inspectora que tenían que luchar por ese servicio y que ese servicio era un derecho que tenían lxs chicos. Y que si ellxs no lo activaban no lo iba a activar nadie. Nos enteramos que donaciones de otros colegios aledaños no se iban a recoger y les dijimos “vamos nosotrxs a recogerlas”. Había que hacer una nota cada día, había que ir a hablar con la directora de la otra institución… Activamos desde un rol absolutamente diferente al que veníamos teniendo. Incluso hicimos una campaña solidaria en donde se juntó muchísimo alimento por fuera de la escuela. Fue Karina la que puso su domicilio para juntar las cosas, porque no querían que la escuela saliera a buscar alimentos, como si fuera algo deshonroso necesitarlos.

Fue impresionante la participación de toda la comunidad(…)Y eso nos reafirmó que estábamos en el camino correcto. No nos dejaban hacer esto en la escuela pero la escuela entera estaba viniendo a participar

Karina: Fue impresionante la participación de toda la comunidad. Le abrí la puerta a muchas maestras, por ejemplo, que venían a colaborar. Y eso nos reafirmó que estábamos en el camino correcto. No nos dejaban hacer esto en la escuela pero la escuela entera estaba viniendo a participar.

Paola: Pudimos lograr que el SAE empiece a darle cobertura a algunxs alumnxs, conseguimos autorización para que nosotrxs seamos las personas que lo entreguemos. Luego asumió este rol parte del equipo directivo y la gente del equipo de orientación escolar, que coincidía con nosotros, y pudimos avanzar. Después la Directora se tiene que retirar, la Vice queda en su lugar y a partir de eso iniciamos las clases con otro diálogo y otra manera de funcionamiento.

737: Es muy impresionante el mural que ustedes hicieron en la pared exterior de la escuela, ¿cómo surge este proyecto?

Paola:  Surge en el 2017 pero se fue posponiendo, incluso teníamos comprada la pintura. La propuesta vino de alguien que conocía a Luxor. Es un artista plástico que se destaca por todo el trabajo que ha hecho en murales en nuestra ciudad, muy vinculados a la temática de la inundación que ocurrió en La Plata y que después se amplió a otras temáticas. Es un artista popular que trabaja mucho con la gente, con el barrio, genera espacios comunitarios. En un primer momento se pensó en un proyecto educativo para que esto lo trabaje con los pibes, pero en la escuela había cierto miedo a lo que Luxor podía llegar a poner en la pared o qué cosas pudieran salir de lxs pibes. Porque la idea era que la temática del mural saliera de la conversación y de las inquietudes de ellxs. Se tardó mucho en las autorizaciones pero esos miedos eran por supuesto infundados porque quedó una hermosa obra de arte comunitaria en donde participamos un montón de papás y de alumnxs. Nos puso a todxs a pintar. El trajo a algunos otrxs dos muralistas, Juan Dice y Lucho Montoliva, que aportaron muchísimo porque son como ochenta metros de pared.

lo fundamental es la perseverancia y que dentro de lo que es la lucha por la educación pública, no hay límites. Hay que avanzar siempre, obviamente, desde el diálogo y tratando de generar en el otro el convencimiento de que es por ahí. No es un slogan, la educación pública

Karina: Para reactivar el proyecto colaboró mucho la Vicedirectora, Elke Aymonino, que en ese momento empezaba. Ella viene del teatro, es cantante, tiene una impronta bastante diferente a la que veníamos conociendo y tuvo un aporte importante ahí para que nos den el ok.

Paola: A veces hay cosas que pareciera que no son de nadie, que no se puede hacer nada con eso: si la traba es de Inspección, si es del Consejo, de Espacio Público de la Municipalidad… Fue mucho esfuerzo para destrabar, sabíamos que no nos correspondía pero, bueno, de otro modo las cosas no iban funcionar.

Corina: Una es que no puede ser una discusión militante si elegís la educación pública o la educación privada. El acceso a la educación pública es un derecho pero hay un montón de cosas que no se cubren y tenés que agregarle militancia y mística para equilibrar lo que está desigual y que esté pareja.

737: ¿Qué aprendizajes o reflexiones les deja todo este trabajo?

Paola: Creo que lo fundamental es la perseverancia y que dentro de lo que es la lucha por la educación pública, no hay límites. Hay que avanzar siempre, obviamente, desde el diálogo y tratando de generar en el otro el convencimiento de que es por ahí. No es un slogan, la educación pública se ejerce y se protege. Cuando este espacio es avasallado o no es cuidado, hay que decirlo, no hay que temer, que nadie nos va a decir nada por decir lo que pasa.Si uno realmente está convencido y eso está enmarcado en la legalidad de las Cooperadoras, hay que avanzar porque se logra.

Karina: Cuando se forma parte de una voluntad de grupo y de un trabajo de grupo, es muy gratificante proyectar algo, poder llevarlo adelante y que cuando está terminado poder decir “yo soy parte”.