
Todo lo que nos hubieran dicho nuestros padres si lo hubieran sabido.
1. No te olvides de llevar los documentos cuando salís a la calle. Avisanos a dónde vas y con quién te encontrás, y si no tenemos teléfono de dónde vas, o de alguien, llamá para contarnos que estás bien. Llamanos si tardás en volver más de lo esperado. Llevá siempre cospeles para hablar.
2. No lleves libros sospechosos, llevá lo imprescindible. No levantes volantes de la calle. Si te cruzás con un operativo, no mires, no hables, ni mires a los ojos, caminá rápido pero tranquilo. Tratá de meterte en algún bar hasta que todo pase. Llamanos.
3. Vestite lo más normal que puedas. Nada de cosas llamativas, ni estampados sospechosos en las remeras. No uses barba.
4. No hables en la calle, en el tren o en el bondi con extraños. Hay gente que está provocando para que contestes. Dejalos.
5. Tratá de no estar mucho en la calle cuando hacés la cola para entrar a los recitales, y no confíes en los que están en la fila tampoco. Llevá los documentos y cospeles. Llamá cuando estás volviendo. No te olvides. Siempre.
6. No te quedes en la puerta de la escuela charlando. No vayas al bar de la esquina.
7. Ahora bajá el perfil de los comentarios en la clase. Si podés, mejor no hables. En todo caso, tal vez lo mejor será cambiarte de escuela, así nadie te conoce. Y después, quedate en el molde. No te conocen y no conocés a nadie. Ni profesores ni compañeros.
8. No traigas gente desconocida a casa. No vayas a casas de gente desconocida. Aunque te inviten a una fiesta. Mejor no vayas.
9. No les dejes el teléfono de casa a nadie. Que no sepan dónde vivimos. La información circula a veces sin querer, y no sabemos qué es lo que puede pasar.
10. Destruí las agendas. Quemá esas revistas. Escondé esos libros o quemalos. Escondé esos discos.
11. No hables de todo esto con nadie, ni aunque te parezca confiable. Hacete el que no conocés lo que pasa.
No va a durar mucho todo esto. Ya va a pasar. Mientras tanto disfrutá de tu juventud.










