DERECHO A LA IDENTIDAD – EL LEGADO DE LAS ABUELAS DE PLAZA DE MAYO

Reportaje a Irene Strauss

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Las Abuelas, en cuanto salieron a la calle, entendieron que la lucha iba a ser colectiva. Sin embargo, no pensaron que eso iba a extenderse en el tiempo. Cuando se empezó acercar la idea de que íbamos a recuperar la democracia, creyeron que los nietos y nietas iban a volver a sus casas, que todo iba a volver a su lugar. Eso no ocurrió. Lentamente fueron construyendo herramientas para poder encontrarlxs. Herramientas que les sirvieron a ellas pero que fueron dejando huellas e hitos en la construcción de lo que es el Derecho a la Identidad”.

Uno de esos hitos ha sido establecer por ley el 22 de octubre, como Día del Derecho a la Identidad. Sobre cómo fue esa lucha y esa construcción, Siete3siete conversó con Irene Strauss, que hace 20 años trabaja con las Abuelas de Plaza de Mayo y actualmente está a cargo de las acciones de difusión dentro del ámbito educativo.

Irene Strauss

Irene Strauss: Las Abuelas no nacieron como otros colectivos que nacen en la lucha del reclamo de un derecho que no existe o de un derecho cercenado; ellas no sabían que estaban luchando por un derecho. Esto devino después. Que la identidad tiene que estar incluida como derecho básico, que constituye parte de la dignidad humana, esto fue luego de más de diez años de luchas de las Abuelas en la calle.  Recién en 1989, cuando se discutió en la ONU la Convención Nacional sobre los Derechos del Niño, es que la Abuelas tienen la oportunidad de ser parte de ese colectivo y ahí promueven el derecho de identidad como uno de los derechos básicos. Por eso no solamente es importante el derecho en sí, sino también la gesta de ese derecho. Todos los derechos humanos y ciudadanos que fuimos conquistando se gestaron con luchas. Y esas luchas siempre enseñan hacia adelante, transmiten herramientas de lucha que pueden ser tomadas por distintos colectivos en el futuro. Es parte de lo que hoy en día están intentando construir las Abuelas. Porque ya sabemos que la gran mayoría falleció y activas realmente hay muy pocas. Por eso lo más importante es garantizar que la institución va a continuar. Esto ya está totalmente dado pero hay que construir nuevas voces a quienes la sociedad les de legitimidad. No es lo mismo cuando aparece una Abuela que cuando aparece un nieto, una nieta, un hermano, una hermana que busca, por más que hace muchos años que vienen acompañando a las Abuelas y que vienen construyendo junto a ellas.

Las Abuelas no nacieron como otros colectivos que nacen en la lucha del reclamo de un derecho que no existe o de un derecho cercenado; ellas no sabían que estaban luchando por un derecho. Esto devino después

737: ¿Cómo está conformada Abuelas como institución?

I. S.: La Asociación de Abuelas se constituyó como organización sin fines de lucro a partir de miembros que debían ser abuelas que buscaban a sus nietos y nietas. La Comisión Directiva también era dirigida por abuelas. A medida que iban falleciendo y la natural transición generacional se empezaba a vislumbrar, se cambió el estatuto de la institución para que pudieran ser parte los nietos, nietas o algún familiar. Porque hay muchas familias que todavía están buscando y tienen nietos y nietas de otros hijos o inclusive hijos que nacieron previamente a la desaparición de la mujer embarazada. La idea de ampliar el estatuto fue permitir incluir a esas nuevas generaciones, incluso que fueran parte de la Comisión Directiva. Hace varios años que la Comisión es mixta, y te diría que hay ya más nietos y nietas, que abuelas. Y no son todos nietxs restituidos sino nietos y nietas que buscan a sus hermanxs. Desde hace varios años estamos intentando, con producciones audiovisuales, que esa nueva generación tenga legitimidad hacia afuera.

737: ¿Cuál ha sido la relación de Abuelas con el campo educativo?

I. S.: El ámbito educativo es fundamental, son los formadores de formadores. Por eso nuestro vínculo tan estrecho con SUTEBA y con otros muchos sindicatos docentes que siempre nos han dado el apoyo. Nosotros aportamos la experiencia y las herramientas de construcción de memoria, verdad y justicia, y ustedes como docentes aportan la pedagogía, la didáctica, la forma de transmisión. Esta sociedad ha funcionado magníficamente. Retomando la historia, una vez que el Derecho a la Identidad fue instalado dentro de la Convención Internacional de los Derechos del Niño, no es que eso inmediatamente se trasladó a nuestra realidad, pasó un tiempo. En 2002, se pudo declarar el 24 de marzo como un feriado nacional de reflexión. Y en 2004 logramos que el Derecho a la Identidad, por ley, pasara a ser recordado o celebrado cada año. La fecha que se eligió fue el 22 de octubre -el día que las Abuelas instauraron como su aniversario justamente en honor a ellas y a su lucha. Ese mismo año en el Consejo Nacional de Educación logramos que se instale como efemérides en el calendario escolar. Pero no es que se incorporó la efemérides y automáticamente todxs los docentes salieron a imaginar actividades. Fue y es una lucha que no termina. No solamente porque hay, todavía, muchos sectores que siguen insistiendo en que la escuela debería ser “neutral”. Sino que también hay nuevas generaciones, y aunque uno esperaría que estén todxs formados en la historia reciente, la verdad es que no es así. No es que no se trabaje, pero muchas veces las escuelas trabajan sobre la historia reciente desde una forma meramente declamativa. No hay una reflexión más profunda, un análisis, un entrecruzamiento transversal entre todas las cuestiones. Pienso, nuestra problemática actual más importante es la deuda que tenemos con el Fondo Monetario Internacional, pero yo apuesto que la gran mayoría de las nuevas generaciones no sabe que una de las últimas cuestiones que hizo la dictadura antes de entregar el poder fue estatizar la deuda privada y aumentó de una manera obscena la deuda con el FMI.

muchas otra luchas posteriores -que probablemente igual hubieran ocurrido, no es que ocurrieron solo porque existió ésta-  se montaron sobre un derecho existente. (…) hoy lo más importante para nosotras no es sostener la lucha como propia sino es poder relacionarla con todas las demás. Es una nueva herramienta: el colectivo de los colectivos

737: ¿Qué esperan las Abuelas de esta fecha que lograron?

I. S.: Fue variando. En el 2004 lo importante era instalar el tema. Para esa época la mayoría de la sociedad todavía no tenía diferenciado quiénes eran las Abuelas y quiénes las Madres. Parecía que era todo una sola organización. Me acuerdo que en los primeros talleres me preguntaron ¿cuándo se pelearon y se dividieron? Pudimos ese año, junto al Ministerio de Educación de la Nación, sacar el primer material que fue distribuido en todas las escuelas secundarias que se llamó Puerto de partida. En 2005 empezaron a aparecer pedidos de docentes de Primaria que no tenían ni formación ni materiales para trabajar las fechas del 24 de marzo y del 22 de octubre e hicimos un material que se llamó Las Abuelas nos cuentan que se ha reeditado varias veces. Este año le estamos haciendo una reedición totalmente renovada, con una nueva selección de cuentos, con la esperanza de poder tenerlo en las escuelas en marzo del año que viene. Te decía que el objetivo fue cambiando, las abuelas y su lucha ya están instaladas en la sociedad y en el ámbito educativo. De eso nos dimos cuenta muchas veces, pero yo pongo como hito, en el 2014, el día que apareció el nieto de Estela. Se comentaba “apareció el nieto de Estela” y a nadie se le ocurría ¿estaba perdido?, ¿quién es Estela?, no había que explicar nada. Ni entre los adultos, ni entre los docentes, ni entre los niños. Había entonces que pensar en avanzar. En 2015 cambió la gestión educativa junto con la nacional y ahí fue el último material que logramos sacar. Después empezamos a abordar otras problemáticas y esto es un poco lo que estamos pretendiendo con la nueva edición de Las Abuelas nos cuentan, avanzar con otras cuestiones que tienen que ver con la identidad.

737: ¿Cuáles serían?

I. S.: La identidad no es una cuestión de las Abuelas. Ellas, por su trayectoria, tuvieron la evidencia que la identidad debía ser garantizada por el Estado, debía ser un derecho humano. Pero no es un derecho que solo defienden las Abuelas. De hecho se ve claramente que a partir de esa lucha, de esa instalación, muchas otra luchas posteriores -que probablemente igual hubieran ocurrido, no es que ocurrieron solo porque existió ésta-  se montaron sobre un derecho existente. No es lo mismo, por ejemplo, que la ESI se monte sobre un concepto de familia donde la identidad se puede hablar en plural, si la identidad no había sido anunciada previamente como derecho. Entonces hoy lo más importante para nosotras no es sostener la lucha como propia sino es poder relacionarla con todas las demás. Es una nueva herramienta: el colectivo de los colectivos. Las Abuelas supieron que solas no iban a conseguir nada, que era solamente uniéndose en un colectivo como lograrían algo. Y lo supieron porque esto ya lo venían sabiendo muchísimos otros luchadores por otros derechos. Y así se van tejiendo colectivos de colectivos que potencian las luchas. Por eso es importante la campaña que estamos lanzando ahora.  Esa flor le hace un guiño y un homenaje a todas las otras luchas por la identidad. Ahí es donde las Abuelas van a hacer legado, van a seguir viviendo, en la transformación de su lucha.

El ámbito educativo es fundamental(…) Nosotros aportamos la experiencia y las herramientas de construcción de memoria, verdad y justicia, y ustedes como docentes aportan la pedagogía, la didáctica, la forma de transmisión. Esta sociedad ha funcionado magníficamente

737: ¿Qué significa “hacer legado”?

I. S.: Dado que ya está instalada la temática de la historia reciente -por más que sea un campo de disputa y no lo va a dejar de ser nunca porque es parte del crecimiento de nuestra sociedad y de nuestra democracia- la pregunta es cómo a las nuevas generaciones le damos la posta de ese legado. Porque tenemos la tendencia a transformar momentos, hitos, valores en mandatos. Imaginar la transmisión a las nuevas generaciones de las abuelas como mandato seria decir “ésta es la forma”, “la identidad se construye así”, “éstas son las maneras en que nosotros lo conquistamos y ustedes tienen que seguir adelante de esta misma manera”, “este símbolo es el que va a tener que seguir estando presente”… Esto es un mandato. El legado es “en nuestras luchas construimos estas herramientas, se las dejamos todas para que ustedes tomen las que le sirven, las modifiquen y enfrenten sus nuevas luchas”. Queremos que las nuevas generaciones conozcan nuestro camino para no volver a pisar por donde sabemos está resbaloso. Que conozcan y se fortalezcan con nuestra lucha para embarcarse en las nuevas. Por eso para nosotras es importante ir sacando de nuestras imágenes -por ejemplo- el ADN y la huella, porque eso deja cristalizada una manera de concebir la identidad biologicista, única. Estos son crecimientos que las Abuelas han ido construyendo, no es que de entrada lo tenían claro. Parte de ese legado es que las propias Abuelas con sus herramientas pudieron ir modificándose. Lo más importante es que podamos entender que las nuevas generaciones van a tomar eso y lo van a desarmar y armar de otra manera. En tanto entiendan de dónde venimos, seguro que los va a potenciar.