LA PARTICIPACIÓN COMO UN ACTO DE SALUD

643

Compartimos la exposición de la compañera Lilian Capone, en la Mesa “Sindicalismo y Educación: Diálogo, debates y experiencias” Organizada por SUTEBA, CTERA ,CTA y UNIPE, en el marco de la Semana Virtual UNIPE 2021

Cuatro años de neoliberalismo -de un gobierno insensible, injusto y excluyente, más dos años de pandemia -con un virus que no discrimina países, razas, clases sociales- nos han dejado una serie de enseñanzas.

Una de las cosas interesantes que nos pasó es que la Salud Pública está en agenda. Viniendo del denostado antecedente del macrismo de haber reducido el Ministerio de Salud Nacional a una secretaría, este virus impuso -a los pocos meses del nuevo gobierno democrático y popular- trabajar sobre una política pública sanitaria cuyo eje fue el cuidado de la vida de todos los ciudadanos  y no de la economía.  La propuesta fue hacerlo con y para todos; que la impotencia individual sea convertida en una potencia colectiva. El eje fue y sigue siendo el pueblo, el cuidado desde lo colectivo.

Y esa ha sido siempre nuestra postura.

 En estos días hemos recordado la muerte de dos compañeros, Sandra y Rubén, y creo que, más allá del dolor, el homenaje más importante que se hizo estuvo en cómo la comunidad educativa se apropió de los 12 puntos paritarios de CTERA sobre infraestructura escolar, definidos como eje en 2011[1]. Muchos padres de Moreno, lugar de la explosión de la escuela, organizados junto a los sindicatos de la educación, comenzaron a controlar en todas la escuelas qué cosas estaban bien y qué cosas mal hechas. Cuando me enteré de esto, lo primero que pensé fue en Stella Maldonado; ella siempre decía que cuando las cosas que nosotros militamos en política llegaban a la comunidad educativa, evidentemente había transformación de la realidad y la escuela pública era defendida colectivamente.

Stella Maldonado siempre decía que cuando las cosas que nosotros militamos en política llegaban a la comunidad educativa, evidentemente había transformación de la realidad y la escuela pública era defendida colectivamente.

Cuando hablamos de participar  no es colaborar, no es ayudar, es participar con voz propia, es participar no solamente  poniendo el cuerpo, sino pensando colectivamente. Un ejemplo muy claro fue el Plan Jurisdiccional en la Provincia de Buenos Aires. Durante meses todos los sindicatos hemos tenido una acción protagónica, con mucha discusión, con muchas idas y vueltas pero con un rol muy importante, donde la voz de los trabajadores construyó un espacio colectivo que ante una pandemia aterradora, lo colectivo era transformador en actividades de prevención. Los trabajadores de la educación, pudieron tener voz y voto, desde sus organizaciones sindicales construyendo un Plan preventivo en el marco de la política sanitaria del Ministerio de Salud de la provincia.  Y esta acción participativa fue  tranquilizadora, fortaleció, permitiendo ejercer derechos ciudadanos de ser partícipes de esta historia. Nuevamente, lo individual no paralizó…sino que se transformó en algo colectivo

Si bien el COVID nos deja a todos con una sensación de impotencia y de incertidumbres, es muy importante considerar las enseñanzas que está dejando. 

Este virus, diminuto e invisible  demuestra que hay  sistemas que no están funcionando. Sistema político, económico, social, educativo y sanitario disfuncionales, excluyentes, y que necesariamente se debe tener una mirada integradora y de articulación. No es que hay que hacer las cosas de nuevo, lo que no debemos es repetir lo que sabemos que no funciona…lo que está mal.  Pero sí tenemos que tener es memoria de nuestros recorridos.

En CTERA y en SUTEBA tenemos mucho recorrido y memoria.

Una de las cosas más importantes que han pasado en la Provincia, en el ámbito educativo, fue la definición política de nuestra organización que haya Comités Mixtos Distritales en todos los distritos, que han permitido, en unidad con docentes y no docentes y los representantes del Estado, trabajar, pensar, interpelar y construir con cada saber espacios diferentes con una mirada integradora y colectiva. No fue fácil, hemos tenido muchas dificultades.

Las políticas sirven para dar un marco general, pero si esa política no baja, si esa política no le llega a cada ciudadano, a cada trabajador, si esa política no transforma, es politiquería. La decisión política de crear los 135 Comités, articulando con otro espacio importante que es la UEGD[2], ha permitido muchas veces definir situaciones muy extremas o de mucha urgencia, y ha podido construir colectivamente conocimiento y acciones para cambiar  situaciones complejas, para transformar realidades que no funcionan y deben ser cambiadas. O sea la política transformó, y esto es un acto de salud.

La salud de los trabajadores no es una cuestión de medicamentos, no es una cuestión médica hegemónica, es una cuestión mucho más integrada, que tiene que ver con promover la salud, promover la vida, definir cuáles son los territorios que debemos transitar sabiendo y afrontando todas las dificultades que implica trabajar colectivamente. No es trabajar por el otro, sino con el otro

La salud de los trabajadores no es una cuestión de medicamentos, no es una cuestión médica hegemónica, es una cuestión mucho más integrada, que tiene que ver con promover la salud, promover la vida, definir cuáles son los territorios que debemos transitar sabiendo y afrontando todas las dificultades que implica trabajar colectivamente. No es trabajar por el otro, sino con el otro. Es construir el tejido social necesario para contener y que nos contengan, porque el sufrimiento ha sido colectivo.

No somos los mismos, todos hemos cambiado. Los trabajadores, todos los ciudadanos, en la Provincia de Buenos Aires, en la Argentina y en todo el mundo. Y algo de lo que tenemos que estar orgullosos es que en Argentina y en especial en nuestra Provincia tenemos un gobierno que escucha, un gobierno que nos permite transitar colectiva y participativamente.

Nos hemos dado cuenta que trabajar con el otro, codo a codo aunque estemos distanciados, es lo que nos va a hacer mejores. Y que la escuela, aunque no es la misma, es ese lugar de acogimiento, ese lugar donde todos vamos a retomar nuestras actividades para reencontrarnos con los otros, para escuchar, para que nos escuchen. Podemos tener contradicciones, disentir, pero lo que sabemos profundamente es que es con la educación pública, la salud pública, las políticas públicas, vamos a tener una sociedad más feliz, más justa, sana y soberana.

Dra. Lilian Capone. Neumonóloga Ocupacional. Médica del Trabajo. Docente Facultad Medicina UBA y UNR. Consultora Patología Ocupacional  Fac. de Medicina UBA. Sec. Salud Laboral CTA Pcia de Bs As. Presidente Suplente Comisión Mixta Salud y seguridad Empleo Público pcia de Bs As. Integrante equipo Salud Laboral CTERA. Coordinadora Espacio Intersindical Salud y Trabajo

[1] Ver:  https://www.suteba.org.ar/ctera-y-el-acuerdo-paritario-nacional-12-puntos-sobre-infraestructura-escolar-12824.html

[2]Unidad Educativa de Gestión Distrital (UEGD) es un espacio de consenso y cogestión en el Distrito donde.participan diferentes actores del sistema educativo, consejeros escolares, municipio, sindicatos, etc.