LA PERSPECTIVA DE GÉNERO EN EL COTIDIANO ESCOLAR

Reportaje a Silvina Furgat y Amanda González

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¿Qué vemos cuando entramos y recorremos una escuela? ¿Qué nos cuentan las carteleras y láminas, los materiales bibliográficos, los rituales, la distribución de los cuerpos en los espacios, las voces que se escuchan? ¿Qué nos está diciendo lo que no está visibilizado, las omisiones, los silencios? Silvina Furgat, Secretaria de Educación Primaria del SUTEBA, y Amanda González, Subsecretaria de Igualdad de Géneros y Diversidades del Suteba, hacen de estas preguntas un punto de partida para repensar, en los colectivos institucionales, una escuela donde todxs quienes la habitan puedan sentirse reconocidos en su subjetividad.

Siete3siete: ¿Por qué hacernos estas preguntas?

Amanda: Cuando uno entra a una escuela encuentra carteleras, ve la entrada con las formaciones, las posturas, los juegos en los recreos, cómo y quienes ocupan los espacios, también escucha ruidos, voces, silencios… y todo nos está diciendo algo, todo está contando algo. A partir de las recorridas que desde el Sindicato hacemos por las escuelas, empezamos a pensar y a preguntarnos cómo se da la transversalización de la ESI en lo cotidiano escolar, qué nos cuenta la escuela en términos de perspectiva de género.

Silvina: Son preguntas sobre lo cotidiano y sobre los rituales institucionales para ponerlas en debate con nuestras compañeras y compañeros, a partir de la reflexión hacia adentro de cada institución. Lo planteamos en términos de interrogantes más que de respuestas, porque las respuestas tienen que ser construidas en el marco de cada escuela. En un principio trabajamos con el tema de la comunicación, que fue lo que primero nos llamó la atención. Atravesamos la puerta de la escuela y nos encontramos con ese cartel que tenemos de bienvenida al inicio del ciclo lectivo o en la despedida del ciclo, o en cada uno de los actos escolares, ¿a quién va dirigido?, ¿a alguien, a algunxs, a toda la comunidad?

cuando la escuela nombra en cualquiera de sus formas institucionales una sola cosa, está dejando afuera a otrxs. Y en ese dejar afuera se produce también silencio pedagógico. Si yo no te nombro, estás por fuera del habitar la escuela. ¿Cómo habitamos la escuela, todxs, el conjunto de la comunidad educativa con sus particularidades y también con las subjetividades que la habitan?

Amanda: Desde la Secretaría de Géneros siempre decimos que lo que no se nombra no existe. Entonces, cuando la escuela nombra en cualquiera de sus formas institucionales una sola cosa, está dejando afuera a otrxs. Y en ese dejar afuera se produce también silencio pedagógico. Si yo no te nombro, estás por fuera del habitar la escuela. ¿Cómo habitamos la escuela, todxs, el conjunto de la comunidad educativa con sus particularidades y también con las subjetividades que la habitan? Esto es muy importante pensarlo. Y también ¿de qué forma la habitamos los y las trabajadoras de la educación?, que antes de ser trabajadorxs de la educación tuvimos un tránsito y un habitar la escuela como estudiantes. La escuela que queremos tiene que ser pensada como una escuela que puedan habitar todas las personas, sintiéndose reconocidas en su subjetividad.

Siete3siete: El tema de la comunicación aparece como clave, ¿no?

Silvina: Y no solamente se trata de la cartelera, sino también de todos los mensajes que llegan a las familias a través de los distintos formatos de comunicación que tiene la escuela. ¿Se consideran y se tienen en cuenta las diferentes conformaciones familiares que hay en las instituciones?, ¿se dirigen a “los señores padres” o se dirigen a la familia? Y es necesario poner en debate también de qué manera se realizan las comunicaciones a lxs docentes de la escuela, cuando nombramos a lxs profes y se les escribe una nota, un comunicado. Nos parece que es una forma de reflexionar sobre a quiénes estamos incluyendo o no en la comunicación, en el saludo inicial de la jornada, en los cartelitos que ponemos en la puerta de ingreso a cada salón.

Amanda: En las recorridas también recogimos cosas muy sencillas pero muy positivas para compartir. Por ejemplo, en un jardín de Ramallo, en la cartelera decía, “les damos la bienvenida”. Esto marca que no hace falta hablar con la “e”, que es tan cuestionada, para incluir a todas las personas que habitan la escuela. “Les damos la bienvenida” implícitamente nos está hablando a todos, a todas y a todes; realmente está dando la bienvenida a toda la comunidad educativa.

Silvina: En otra escuela hicieron la cartelera grande con bienvenidxs, pero la “o” estaba reemplazada por una mariposa. Era una forma diferente de nombrar a todos, a todas y a todes. Así que vamos viendo algunas modificaciones en cuanto a esto de la comunicación. Otra cuestión a interrogarnos es sobre los rituales, la forma en la que nos ordenamos para la entrada a los salones, cómo nos formamos, cómo salimos. La diferenciación entre fila de varones y fila de mujeres todavía sigue existiendo.

Amanda: La utilización de los espacios es algo que en la cotidianidad no se suele mirar. ¿Cómo están distribuidos lxs pibxs en los recreos?, ¿quiénes tienen más patio para jugar?  Por lo general, las nenas están en algún espacio reducido del recreo mientras los varones se despliegan con el fútbol. Y así con muchas otras cuestiones. Por ejemplo, la distribución de las sillas, ¿estamos todxs mirando para adelante o estamos en ronda?, ¿qué nos significa? O en la secundaria, cuando pedimos un varón para llevar el televisor, ¿qué estamos diciendo con eso? Cuando decimos “un varón para llevar el televisor”, estamos diciendo que es un varón quien tiene la fuerza para cargar con peso pero cuando digo peso me refiero a todo el peso de la palabra. En lo que decimos cotidianamente se muestra a quién dejamos afuera.  Otra cuestión, ¿qué pasa cuando hay voces de varones y de mujeres dentro de la escuela?, ¿cuándo se produce el silencio, cuando habla fuerte el varón o cuando habla fuerte la mujer? ¿Cuáles son las voces habilitadas y cuáles voces quedan afuera? Es muy importante poder repensar nuestras prácticas, que a veces están muy incorporadas porque venimos de un sistema que es patriarcal y que por lo general tiene al varón cis-heterosexual como referencia.

Siete3siete: Está también la forma en que la escuela se vincula con las distintas conformaciones familiares.

Silvina: Efectivamente, ante una convocatoria a la familia: ¿quién esperamos que asista? Porque siempre es a la mamá mujer a la que vemos con buenos ojos que asista a las convocatorias de la escuela ante cualquier situación. Cuando aparece un varón resulta algo extraño.

Amanda: Esto también tiene que ver con las imágenes que se muestran en la escuela. Las láminas que se pegan en los salones casi siempre tienen un tipo de representación corporal. Cuando hablamos de la familia, es mamá y papá con dos pibxs, un varón y una mujer; por lo general blancos, por lo general flacos, por lo general sin ninguna discapacidad.

Hay una representación cultural, hay una representación corporal, hay una representación étnica, hay una representación capacitista. Las láminas escolares y las imágenes de los libros que utilizamos para dar clase también nos están diciendo algo. Algo que está habilitado por el lenguaje visual; nos está diciendo “tenés que ser como éstos”. Y en eso un montón de personas que habitamos las escuelas quedamos afuera

Siete3siete: Por lo general, además, el hijo varón es más alto que la nena…

Amanda: Totalmente. Hay una representación cultural, hay una representación corporal, hay una representación étnica, hay una representación capacitista. Las láminas escolares y las imágenes de los libros que utilizamos para dar clase también nos están diciendo algo. Algo que está habilitado por el lenguaje visual; nos está diciendo “tenés que ser como éstos”. Y en eso un montón de personas que habitamos las escuelas quedamos afuera. Y quedar afuera repercute en toda nuestra trayectoria escolar, como estudiantxs y como docentes.

Silvina: Haciendo este camino también nos pusimos a pensar en los contenidos que se trabajan en el aula. Cuando elaboramos situaciones problemáticas en el área de matemáticas, ¿a quién le ponemos que hace tal o cual actividad? ¿Quién compra u ordena autitos?, el varón; ¿quiénes va a hacer los mandados?, la mujer. Pasa también en las clases de educación física; más allá que en el nivel primario están juntxs con un mismo profesor o profesora, vemos que en algunas situaciones hay propuestas diferenciadas en las actividades. En la clase de música, ¿qué canciones escuchamos?; si analizamos las letras, ¿a quién nombran, a quiénes no?

 Amanda: También la representación que utilizamos de trabajadores y trabajadoras en los distintos trabajos; vemos un bombero o un policía, y a la costurera y a la verdulera. Cuando uno elige con qué material trabajar está tomando posición pedagógica, Y en esa posición pedagógica también puede haber silencios pedagógicos que nos interpelan. Una lámina, una imagen, está diciendo algo. Si no le hago repreguntas, si no interpelo, si no abro al diálogo colectivo, también estoy diciendo algo.

Siete3siete: A veces es más difícil damos cuenta de lo que no se nos está mostrando, o de lo que no se habla.

Amanda: Si. Estamos hablando de pibxs que no se sienten representados o representadas o representades en ninguna lámina, en ningún escrito, en ningún decir; y cuando no hay representaciones eso también repercute en las subjetividades. No me siento parte de; no hay ninguna familia como mi familia. Hay un estereotipo de familia que está impuesta explícita o implícitamente y si no hay una un reconocimiento explícito de otras formas familiares es muy difícil que un pibe, una piba, se pueda sentir representado, representada en esas expresiones.

Silvina: Cuando me tocó estar a cargo de la Dirección de una escuela, años atrás, recibimos en primer grado una mamá trans con su hijito. Era el punto de mirada de todxs, no solo de las docentes sino también de la comunidad. Esa mamá estuvo un mes en la escuela porque la escuela fue la que la expulsó. Para nosotrxs fue un aprendizaje enorme porque nos dimos cuenta de que habíamos sido nosotrxs mismxs los que estábamos excluyendo. Y, a partir de ahí empezamos con un trabajo hacia adentro. Traigo esto porque me parece que es por ahí el camino donde, como escuela, como trabajadores y trabajadoras, tenemos que entrar a la ESI. Esa puertita inicial, de la que siempre nos hablan desde la Secretaría de Género, desde donde empezamos a pensarnos a nosotros mismos, a nosotras mismas, qué es lo que nos pasa con todo esto.

Amanda: Ese “qué es lo que nos pasa” está atravesado por lo que nos pasó como estudiantxs y como docente en nuestros inicios. Ante la irrupción de situaciones en la cotidianidad escolar, a la comunidad educativa le empieza a pasar algo. Si queda en silencio pasan estas cosas, está mamá y su hijx son expulsadxs. Poder ponerlo en palabras es el punto de partida para saber, como comunidad educativa, que está pasando algo. Que hay personas involucradas y subjetividades en juego que tienen que estar dentro de la escuela, en una situación que sea con perspectiva de género y diversidades, es decir, que sea cómoda, que se sientan representadas y se sientan contenidas por la institución escolar. Es un aprendizaje continuo y colectivo que nos vamos dando, acompañado también de políticas públicas. Porque esto no puede darse si no hay una política pública en perspectiva de género y en clave de derechos humanos. En la provincia de Buenos Aires tenemos la normativa explícita y la escuela humaniza la normativa y la concreta en situaciones cotidianas.

Silvina: Una de estas políticas públicas, desde lo concreto, fue la modificación del modelo de la ficha de inscripción de alumnos y alumnas. Se está incluyendo a todos y a todas en la escuela desde el ingreso a la escuela primaria. Tenemos todavía un camino para seguir cuestionándonos, haciéndonos preguntas e ir construyendo colectivamente en cada una de nuestras escuelas.

Amanda: Una construcción que forma parte de nuestro trabajo docente. Porque las fichas de inscripción pueden quedar como un paso administrativo más, para que unx pibx empiece las clases o puede ser el reconocimiento de la identidad. Y nuestro trabajo es que sea el reconocimiento de una identidad. Una familia va a poder poner su conformación familiar en una planilla, unx pibx, en el primer paso del inicio de toda su escolarización, va a poder poner su género y su nombre autopercibido.

tenemos un Seminario que otorga puntaje que se llama “ESI, una mirada interseccional en la escuela”, donde planteamos pensar la escuela con la perspectiva de género en su totalidad

Siete3siete: Además de las recorridas de escuelas, generando estos debates, tienen algunos otros instrumentos para trabajarlo con lxs docentes?

Amanda: Sí, tenemos un Seminario que otorga puntaje que se llama “ESI, una mirada interseccional en la escuela”, donde planteamos pensar la escuela con la perspectiva de género en su totalidad -ya sea en el contenido específico de cada nivel y modalidad y de cada área o materia- y también la institucionalización de esta perspectiva que tiene que ver con cómo toda la escuela y toda la comunidad educativa aborda las subjetividades y las identidades que la habitan.

Silvina: Alrededor de 900 docentes en la provincia participaron en la cohorte del año pasado y este año se está replicando. También publicamos un cuadernillo de actividades, a partir de la llegada de los libros de cuentos clásicos a las escuelas, provistos por la Dirección General de Escuelas el año pasado. Tomamos la biblioteca como puerta de entrada a estas cuestiones. Para pensar sobre qué material se utiliza, de qué manera, cómo están organizados los libros en la biblioteca, quiénes son los autores y autoras, qué disponibilidad tienen nuestros alumnos y alumnas. Y, en general, qué material bibliográfico circula por la escuela. Reflexionar que son definiciones político-pedagógicas las que se toman en las bibliotecas a la hora de recepcionar lo que llega y de adquirir material, que en muchas escuelas se hace.

Amanda: Hay muchísimas preguntas, en el marco de la educación sexual integral, que le podemos hacer a los libros que circulan en la escuela. Preguntas que no vienen a dejar de lado el acervo cultural sino a pensar en perspectiva de derecho, porque también nos está enseñando el libro al no nombrar ciertas cosas. Esto debe ser parte de ese ejercicio de observar el edificio escuela y todo lo que allí sucede, e interrogarnos desde esta nueva perspectiva. Preguntas, insistimos en esto, que hay que construir no de forma individual, sino de forma colectiva, y de acuerdo con la normativa vigente. Esto también es importante plantearlo, está contenido dentro de la normativa de educación. Es una normativa, y es un derecho.

Amanda González

Amanda González

Silvina Furgat

Trabajadora de la Educación, militante transfeminista y LGBTIQNB+. Profesora en Historia, Licenciada en Educación. Subsecretaria de Igualdad de Géneros y Diversidades del Suteba Provincia.

Silvina Furgat

Soy Secretaria General del SUTEBA Necochea San Cayetano. Ahí nací y ahí estoy viviendo.. En el Instituto N° 31 hice la carrera de Maestra especializada en Educación Primaria. Posteriormente continué la formación como Maestra Especializada en Educación de Adolescentes y Adultxs. Mi cargo de base es Secretaria en una Escuela de Jornada Completa, porque concursé en el año 2014. Soy Secretaria de Educación Primaria del SUTEBA Provincia